El Quipu virtual N° 305 trata de la pintura cuzqueña. Entre el 23 y el 24 de marzo se llevó a cabo en Madrid el Seminario «Nuevas perspectivas sobre la pintura cuzqueña», en el marco de la exposición temporal que exhibe el Museo de América y ha sido comisariada por Francisco Montes González.
Aquí, segmentos de la ponencia de uno de los destacados especialistas que participaron en este importante coloquio.
Pintura cuzqueña: nuevas miradas
En 1918, el pintor peruano Teófilo Castillo visitó el Cuzco, emocionado por recorrer una ciudad cuyo pasado de siglos parecía seguir aún vivo. En lo que sería su primer y único viaje a la antigua capital del imperio inca, el artista buscaba aprehender el aura particular que emanaba de la vieja urbe, la cual alcanzaba uno de sus puntos más altos en el «ambiente magníficamente vetusto» de la catedral. Allí, como gran interesado en la historia del arte de su país, Castillo recordó que el Cuzco había sido famoso por sus pinturas. Sin embargo, la impresión que le dejaron los grandes cuadros del principal templo de la ciudad resultaba paradójica. Por un lado, consideraba «en general, mediocres» unas obras que en «su mayoría son labor de pintores nacionales, reminiscencias de cuadros italianos, flamencos, y españoles ya conocidos». Por el otro, sin embargo, sus palabras revelan el deslumbramiento ante lo que, en vez de calificar como pastiche, describía casi como una visión de caleidoscopio: «Se advierten trozos enteros del Tintoreto, Tiziano, Rubens, Rafael, Andrea del Sarto, Murillo. Al lado de un torso rotundo, magnífico, que recuerda las gambeterie elegantes de Tiépolo, las protuberancias rosas carnudas de Rubens, surge un perfil delicadísimo, boticelliano, las manos típicas de Rafael, las cabezotas rudas de Ribera».
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El QUIPU VIRTUAL Nº 305 puede leerse en este link: https://www.ccincagarcilaso.gob.pe/quipu-virtual/n-305/
